LA MINUSVALÍA Y LA DISCRIMINACIÓN

LA MINUSVALÍA Y LA DISCRIMINACIÓN

4 Junio, 2015
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LA MINUSVALÍA Y LA DISCRIMINACIÓN LA MINUSVALÍA Y LA DISCRIMINACIÓN

En 1980 la Organización Mundial de la Salud dio a conocer su Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. En esta clasificación, la minusvalía se definió como “una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso, en función de la edad, del sexo y de factores sociales y culturales”.

En cierta medida fue una contribución novedosa de la OMS ya que el concepto de minusvalía se relacionó con el valor que se atribuye a la situación o experiencia de una persona cuando se aparta de la norma. Su caracterización requiere tener en cuenta la discordancia entre el rendimiento de la persona y sus expectativas o las del grupo al que pertenece.

La minusvalía, refleja las consecuencias culturales, sociales, económicas y ambientales que representa para la persona la presencia de la deficiencia y de la discapacidad.

La O.M.S. señaló que en este concepto se dan ciertas características importantes que han de tenerse en cuenta: Se concede valor a la desviación de una norma estructural funcional o de actuación. La valoración depende de las normas culturales. Una persona puede sufrir una minusvalía en un grupo y en otro no. El tiempo, el lugar, los roles, etc. son parámetros que es necesario considerar.

La desventaja, dice la O.M.S., se acrecienta como resultado de su imposibilidad de adaptarse a las normas de su mundo. Es, por esta razón, un fenómeno social que representa las consecuencias sociales y ambientales que se derivan para el individuo, por el hecho de tener deficiencias y discapacidades. La discriminación es el capítulo más importante en la valoración negativa por parte de la comunidad.

Unos años después de publicar la OMS su Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías, Naciones Unidas publicó su Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad (1983). Integra en su contenido las ideas de la O.M.S. antes citadas y desarrolla tres nuevas definiciones:

Prevención: “Significa la adopción de medidas encaminadas a impedir que se produzcan deficiencias físicas, mentales y sensoriales (prevención primaria), o a impedir que las deficiencias, cuando se han producido, tengan consecuencias físicas y psicológicas negativas.”

Rehabilitación: “Es un proceso de duración limitada y con un objetivo definido, encaminado a permitir que una persona con una deficiencia alcance un nivel físico, mental y/o social óptimo, proporcionándole así los medios de modificar su vida. Puede comprender medidas encaminadas a compensar la pérdida de una función o una limitación funcional (por ejemplo, ayudas técnicas) y otras medidas encaminadas a facilitar ajustes o reajustes sociales”.

Equiparación de oportunidades: “Significa el proceso mediante el cual el sistema general de la sociedad, tal como el medio físico y cultural, la vivienda y el transporte, los servicios sociales y sanitarios, las oportunidades de educación y trabajo, la vida cultural y social, incluidas las instalaciones deportivas y de recreo, se hace accesible para todos”.

No son suficientes las medidas de rehabilitación orientadas hacia las personas que sufren deficiencias. El Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad, advierte: “La experiencia ha demostrado que, en gran parte, el medio determina el efecto de una deficiencia o discapacidad sobre la vida diaria de la persona”. Es decir, el objetivo también es ofrecer un entorno para todos, teniendo en cuenta nuestras diferencias físicas.

 

J.C.P.

INUPSI

Un Comentario

  1. Ainara Pérez 2 Julio, 2015 3:46 pm

    Me ha gustado bastante el artículo. Me lleva a una reflexión. Se considera minusválido y parece que a veces la sociedad se hace cargo de remarcar las diferencias a aquel que no piense como el pensamiento predominante, a aquel que no se adapte a los estándares de la mayoría. Pero, el artículo me hace pensar hasta qué punto realmente los minusválidos son los otros en la medida que no aceptan la diferencia.

    Llevado al terreno político, se nos vende continuamente que los griegos son poco menos que minusválidos porque no se adaptan al discurso que quiere imponer Europa, son minusválidos, manirrotos y perversos ya que quieren sacar dinero de Europa o del FMI. No será que los minusválvidos, esto dicho con el mayor respeto para los minusválidos de verdad, serán precisamente los ejecutores de los intereses del capitalismo europeo. ¿Es que tenemos que tragarnos los intereses de los bancos y del gran capital?… Pero ¿Es qué son de tan cortas miras que no se dan cuenta que son muñecos en manos de intereses del dinero?… ¿Pero qué clase de Europa se quiere construir?… ¿Lo qué interesa es que les den a los jubilados, pensionistas, parados?… Esto si qué es un mundo de minusválidos y perversos.

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