Violencia de Género: Desnaturalizar la violencia invisible

Violencia de Género: Desnaturalizar la violencia invisible

11 Abril, 2018
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 violencia de genero Violencia de Género: Desnaturalizar la violencia invisible

El grado de conciencia, visibilidad y percepción de la violencia contra las mujeres es muy diverso, tanto por parte de la sociedad en general como por parte de las propias mujeres maltratadas. Hay una perspectiva subjetiva que no siempre coincide con la evaluación objetiva del trato que reciben en sus relaciones de pareja.

Los estudios y encuestas realizadas desde el Instituto de la mujer señalan claramente que un alto porcentaje de mujeres maltratadas no tienen conciencia de ese maltrato, llegando a pensar que cierto grado de violencia es normal por parte de la pareja.

El primer objetivo, por tanto, tendría que ver con separar esa violencia de un círculo vicioso de pretendida normalidad. Se trata de mujeres que viven en condiciones de desprecio, de humillación, de abuso, controladas, agredidas física o sexualmente, que viven estas situaciones con la normalidad que produce la habituación. Se trata, por tanto, de hacer visible la anormalidad de la situación. Esta situación se debe a que cuando la violencia aparece en una pareja, lo hace de forma insidiosa, indetectable, con unos primeros incidentes de baja intensidad, que no pueden ser detectados como violentos por “normales” y por aislados.

Es necesario realizar esta labor de desvelamiento con las propias mujeres maltratadas para ayudarlas en su recuperación, y también con los y las profesionales que las atendemos, ya que también la subjetividad del umbral de visibilización opera en todos nosotros.

Además de ello, es necesario un posicionamiento claro contra la violencia de género, donde la mujer se encuentre segura…

Según Herman (2004):

“La intervención en casos de mujeres maltratadas exige el entendimiento de la injusticia esencial de la experiencia traumática y la necesidad de devolver a la víctima alguna sensación de justicia”

“la neutralidad moral en el conflicto entre víctima y perpetrador no es una opción (…) en ocasiones, se necesita que los terapeutas elijan en qué lado están”.

Según Corsi (2003), es necesario actuar con precaución ya que “un contexto terapéutico de neutralidad, secreto y privacidad no hace sino reproducir simbólicamente las condiciones en las que la violencia encuentra su mejor caldo de cultivo”.

INUPSI. Extracto de la formación: “Especialista en Violencia de Género”. 

 

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